Un jarrazo de agua a la ministra de Educación…Nada mal. Es exactamente esa clase de escándalos que le fascina a la Opinión Pública, o bien, a los deformadores de la Opinión Pública.
Es domingo. Hace frío, comenzaron los noticieros a descargar su artillería del miedo. Antes fui espectadora del programa Estado Nacional, en el cual usted participó como panelista invitado, y debo decir que me quedé con cierto recelo coagulado entre las neuronas. Dice muy bien usted "En toda democracia sana hay personas protestando en las calles", pero esa frase esta incompleta, o ¿es que acaso en las democracias sanas los gobiernos electos no escuchan a la gente que protesta en la calle?. "Vox Populi, vox dei"...o puede que ya no sea así. Me parece una vergüenza hablar de democracia sana, cuando el quehacer político se ha auto-denostado mil veces en este país; ¿Democracia Sana? Cuando la gran parte de la población no tiene ni la más minima idea del significado del concepto democracia y la otra parte cree que democracia consiste en ir a votar, desligarse y esperar; ¿Democracia Sana? -vuelvo a preguntar- ¿Qué tiene de sano abogar por una educación de calidad para el pueblo de Chile y recibir como respuesta el chorro de un guanaco en la cara?.
Nos han dicho de todo, qué "nos vayamos a estudiar", que "los acuerdos ya están hechos", que "no reclamemos, porque la represión de hoy no es nada, comparada con la represión de esos tiempos". Y al primer vistazo queda en evidencia que absolutamente nada de esos tiempos ha sido olvidado, y que no han dudado en aplicar las experiencias, porque el gas lacrimógeno aún se respira, junto con los 400 ppm de material particulado nocivo que hoy circula en el aire.
A nosotros, los estudiantes "revoltosos", que solo buscamos una educación para poder sustentar nuestra nación cuando las materias primas hayan sido planamente ultrajadas, sólo nos queda huir o enfrentar a la fuerza policial. A nosotros, el futuro pre-programado de Chile, que solicita una educación que nos inculque un proyecto país, valores democráticos y una identidad como nación, que evite que generaciones posteriores sena caldo de cultivo para modas orientales masoquistas, o adoctrinamiento consumista norteamericano, sólo nos queda ser detenidos y dar miles de vueltas estúpidas en un bus de carabineros por toda la ciudad, para terminar tirados en cualquier punto de Santiago, mojados, golpeados, cansados…callados…Nos produce vergüenza ver que un chileno egrese de cuarto medio sin saber bailar un pie de cueca, y puede sonar nacionalista, no obstante la cueca resulta ser una de las pocas cosas que nos enseñan a preservar de Chile.
Es una ironía absurda, que una Ley Orgánica de Educación impuesta en dictadura, sea idéntica a una Ley General de Educación discutida y redactada en democracia… ¿Por qué con la LGE, frenamos el proceso de decadencia de la Educación Pública?, ¿Deja el Estado de financiar el negocio de algunos privados por medio de la subvención?, ¿Aseguramos la calidad en la educación?, o ¿ Es que acaso por medio de una Súper Intendencia que fiscalice que "no roben tanto", garantizamos que los contenidos mínimos sean enseñados en sala? La disyuntiva final es, o la Ley Orgánica Constitucional de Educación impuesta por Pinochet era muy buena, o la actual clase política no es lo suficientemente capaz para cambiarla…
Eso queda a su juicio, al juicio de un pueblo automatizado, y al juicio de una juventud que apaleada por un "orden" que aniquila a la patria, espera la decisión de los "aristois" en el Senado, en la pulcra ejecución de una democracia calcada a la vieja Democracia Ateniense; en la ejecución de una Democracia Insana, porque es sorda, elitista, excluyente, y por lo tanto…falsa.
Pía Muñoz Silva

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