Sintió una especie de aire salir desde sus ojos, acompañado por una extraña sensación en la garganta, era tan material, tan perceptible, que si cerraba los ojos podía verla allí azul, latiendo, esférica...más no perfecta, puntuda, hiriendo frío, pero no dormida, reprimida, pero no intranquila.
Era tan real, que en sus pesadillas de melocotón verdadero, se rapiñaba el pecho buscando arrancarse la, confiando en que si suspicaz intuición fallaba, bien podría aprovechar la herida, para arrebatarse el derecho de ese corazón sincero, y en un solo acto simple y directo, le daría otro capitulo "Al día menos pensado", e inventaría una nueva forma de suicidio.
No era confusión, no depresividad, ni ausencia de amor, ni de odio, tenía lo suficiente de todo, inclusive la cantidad exacta de nada, como para vivir tranquila, acentada en palabras, observando estrellas que le pertenecen a todos menos a ella, mientras sus pares se matan con cobardía. ¡ Le daba lo mismo seguir mirándose al espejo! Continuar justificando sus días con la sangre derramada por otros...
Nadie sabía como era ser así...existir disimulando la simulacion de los sentimientos que no están, porque los dejo en otro sitio, del cual ni siquiera tiene certeza.
En mi calidad de narrador, la mataría, sin embargo me abstraigo. Mis decisiones son poco objetivas, en un monologo interior destructivo...No obstante sugiero asesinato, o lluvia, o cañonazo...
Junio - 2007
martes, 15 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario