Tengo escasez de orgullo poético, porque me renegué a ignorar y vapulear cualquiera sea la sugerencia que intento imprimirme el mantel. Sea referencia histórica alguna, o consejo amoroso talvez. No lo oí cuando me dijo que era mejor poner la bandera de Chile al revés, que no existía la Independencia, y que la historia es idiota cuando nadie la quiere leer. Ni cuando aclaró que mi existencia era presa política de la piel, y mis acciones prófugas de mi sien.
Había quienes desaprobaban la tendencia ideológica de aquel mantel, que proclamaba la igualdad de derechos entre los platos de fondos y las entradas, y repudiaba la ignorancia sobre la cultura del cuchillo para el pescado. Él no podía entender porque no se invitaba a cenar a la gente desconocida, y porque yo pasaba tardes enteras hablando con él. Fue el primero en advertirme que mi tolerancia ilusa, era recurso no-renovable, y que cuado esta se me agotase, no la extrañaría en gran porcentaje. Suplantó mi idea del barroquismo gótico, por la sencillez de la sonrisa del insensato, sembró el caos en las ideas auto-impuesta, quebró mástiles y emblemas, quemó corazonadas y compró mensajes escritos en lenguajes tridimensionales. Hasta que se deshiló, cayendo en el infierno de la incomprensión, volviéndose necedad con patas, e impetrando definiciones para la palabra “bien”.
martes, 25 de diciembre de 2007
Cuento para Despertar
Era mi intento desesperado por entender a un agente, dormitando en aquel cuento de pacientes, y mis imperantes ganas de vomitar. Sabia perfectamente, aun lo sé, que no se trataba de odio, ni de mentiras, era manosear con velocidad los restos de una que otra vida. Negocio redondo que pasó por mi ventana, era el pasadizo secreto al sabor del éxito primoroso, y no era nada a la vez.
Tal vez era mi sensación de hambre, tal vez era mi intención de vivir al revés. No se que es lo que te molesta, no entiendo, no sabré.
No estimo conveniente seguir con presunciones, menos ahora que creo sentir que empieza llover. No estimo conveniente seguir esperando que el viento quiebre las ventanas, y me arranque los párpados de una vez. No estimo conveniente ni la mitad de lo que hago, ni lo que podré hacer alguna vez
Odias las explicaciones obvias? Yo no, a veces también me canso de preguntarme si dar un paso o dos. La raíz del hecho, no es depresión, ni aburrimiento, ni exceso de precaución, ni Lili, ni Santiago, ni Bernardo O'Higgins, ni Aurora, ni Pinochet, tampoco Molko, y Silvio ni siquiera cabe aquí...
El Agua de la ducha es la misma que la de la lluvia, por donde se mire, es igual...
Me cargan los días nublados,
Eso es todo... querías mas?
Tal vez era mi sensación de hambre, tal vez era mi intención de vivir al revés. No se que es lo que te molesta, no entiendo, no sabré.
No estimo conveniente seguir con presunciones, menos ahora que creo sentir que empieza llover. No estimo conveniente seguir esperando que el viento quiebre las ventanas, y me arranque los párpados de una vez. No estimo conveniente ni la mitad de lo que hago, ni lo que podré hacer alguna vez
Odias las explicaciones obvias? Yo no, a veces también me canso de preguntarme si dar un paso o dos. La raíz del hecho, no es depresión, ni aburrimiento, ni exceso de precaución, ni Lili, ni Santiago, ni Bernardo O'Higgins, ni Aurora, ni Pinochet, tampoco Molko, y Silvio ni siquiera cabe aquí...
El Agua de la ducha es la misma que la de la lluvia, por donde se mire, es igual...
Me cargan los días nublados,
Eso es todo... querías mas?
Ideario de Insomnio
I
La noche no llegó en forma amistosa, oscureció sin preámbulos, ni atardecer dorado. Consumió los habanos del recelo en forma de vela, y hundió las estrellas en un mar de miseria.
Ella se acostó a dormir porque se cansó de ver la basura, estallar por todas partes. Se lanzó a lo incierto, después de estar hasta el colmo triste de estar triste. Se derrumbo ante el asombroso viraje de la vida hacia lo imposible.
La lluvia ya no chocaba contra el techo, y aun así no podía conciliar el sueño. Y la probabilidad de que una esperanza vetusta jugará a hacer compañía, en la noche de agonía, no parecía aceptable, menos imaginable.
Esperó, paciente la llegada ostentosa de un sueño, que se esfumó al primer suspiro.
Y se perdió, en el infierno mentiroso de hierro fundido.
Ella se acostó a dormir porque se cansó de ver la basura, estallar por todas partes. Se lanzó a lo incierto, después de estar hasta el colmo triste de estar triste. Se derrumbo ante el asombroso viraje de la vida hacia lo imposible.
La lluvia ya no chocaba contra el techo, y aun así no podía conciliar el sueño. Y la probabilidad de que una esperanza vetusta jugará a hacer compañía, en la noche de agonía, no parecía aceptable, menos imaginable.
Esperó, paciente la llegada ostentosa de un sueño, que se esfumó al primer suspiro.
Y se perdió, en el infierno mentiroso de hierro fundido.
Matématicas
Y me dije bueno Pía, supongo que no quieres ver eso. Porque…deseas concentrarte en matemáticas, ya que te has estado mintiendo, y llevas toda la tarde diciendo que las Funciones son una rama Humanista, y no Matemática, para hacer mas ameno, el No-aprendizaje.
Que mentirosa.
Es increíble la capacidad intolerable que el conciente tiene para engañar al sub.-conciente, que a su vez, esta conciente de que no es engañable, y finge creer fervientemente aquello que le indica el conciente. Pero, sucede que no se me ocurrió otro método de adaptación, más que establecer un conflicto casi dramático entre la variable independiente y la variable dependiente. En la cual la “y” buscaba su independencia absoluta, y quebraba a el eje de las ordenadas incrustándose ferozmente en el eje de las abscisas. Luego de eso, el punto medio del segmento LP [la Pía] intentaba “mediar” en el conflicto para tener un final feliz, en que las “x” y las “y” tuvieran una existencia basada en la tolerancia, la paz, y la igualdad de derechos dentro del Plano Cartesiano.
Lamentablemente, se me pasó el inoportuno tiempo, no aprendí ninguna formula, [ja! No aprendí nada]. Tengo problemas de concentración, sufro de imaginación descontrolada.
Que mentirosa.
Es increíble la capacidad intolerable que el conciente tiene para engañar al sub.-conciente, que a su vez, esta conciente de que no es engañable, y finge creer fervientemente aquello que le indica el conciente. Pero, sucede que no se me ocurrió otro método de adaptación, más que establecer un conflicto casi dramático entre la variable independiente y la variable dependiente. En la cual la “y” buscaba su independencia absoluta, y quebraba a el eje de las ordenadas incrustándose ferozmente en el eje de las abscisas. Luego de eso, el punto medio del segmento LP [la Pía] intentaba “mediar” en el conflicto para tener un final feliz, en que las “x” y las “y” tuvieran una existencia basada en la tolerancia, la paz, y la igualdad de derechos dentro del Plano Cartesiano.
Lamentablemente, se me pasó el inoportuno tiempo, no aprendí ninguna formula, [ja! No aprendí nada]. Tengo problemas de concentración, sufro de imaginación descontrolada.
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