Y sí le dolía, era porque sabía que lo era...que estaba mas enrollada que el pelo de Rapunsel. Enrollada con todo, con esa serpiente, con esa vida; Enrollada con la linea del metro, las ondas del celular, el cable del internet, los audifonos del mp3, con los carocolitos, con la cortina, con la cola del gato....y...en fin...
Ya que no la amaban, y tanto como la serpiente como el Metro de Santiago, estaban ni ahí con su existencia, ya que el gato solo volvía por la leche, y a aquel perro le colgaba la lengua porque no tenía dientes, ya que Peter Pan no maduraba porque no quería ser como ella, y Superman NO murió por culpa de la criptonita....
Eliminó las divergencias de su mente, y transmutó a una verdad única....
Que necesitaba des enrollarse.
Quemó, entonces, el mapa de la red del metro, hizo que la serpiente se intoxicara con su propio veneno, colapso las lineas del celular ( y fue el 99% de los ingresos de movistar). Corrió al baño y tiró del papel confort hasta llegar al tubo de cartón, lo echó todo a la taza hasta que la tapó. Enderezó al Jorobado de Notredame y para amargar a Kittie y a Puca, les inyectó vinagre de manzana con una jeringa de jarabe para la toz.
Como la venganza era lo único que le quedaba, no se resignó hasta desenrollar todo lo enrollado, desde las proteínas de su ADN, hasta su intestino delgado. Hasta que quedó solo ella, en un espacio blanco, lleno de cosas lineales y fomes.
Abril - 2007

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